En su nuevo libro, Diego Techeira aborda, tal como lo hiciera en "Los mitos del movimiento", la temática erótica, pero renovándola, apostando a una expresión que trascienda lo meramente físico, sin negarlo: el contacto concebido como territorio de comunión que integra dos cuerpos pero también el espacio entre ambos.
viernes, 10 de noviembre de 2017
viernes, 3 de noviembre de 2017
CUANDO LA LUZ - Iván Mederos
Cuenta regresiva
“Creo que el mundo se acabó
hace seis días”.
Ellos iban y venían,
y agregó después:
“Creo que el mundo
hace cinco días...”.
Y empañó las tres ventanas
con una lágrima sola y flaca,
repartida en dos penas
como el pan del mendigo.
Cruzó la pierna y suspiró
mientras le daban la medicina...
Esa fue la última vez que ella
mascó los labios, palpó la vida.
lunes, 16 de octubre de 2017
WASHINGTON BENAVIDES - Cómo y cuándo lo conocí.
Caras y Caretas: Homenaje al Washington Benavides
(clic sobre la imagen)
UN DATO IMPRECISO de lo que escribí para CARAS Y CARETAS:
allí puse que conocí a Washington Benavides a mis 15 años. En una entrevista que Nelson Caula me realizó cuando edité "La Voz y el Conjuro", señalé que lo conocí a los 12.
La memoria se va tornando imprecisa con los años (cosa que sucedía incluso al Bocha, con lo retentivo que era y parece ser una característica de toda su generación).
Pude recordar, sin embargo, un hecho que me posibilita saber el año exacto de mi vínculo con el poeta y cuál fue la oportunidad.
En su programa "Canto Popular" de CX 30, La Radio, gané en un concurso el primer disco de Larbanois-Carrero, que acababa de salir. Era el año 1979; yo tenía 12 años. Fue a partir de setiembre de ese año que me vinculé más, cuando transmitió sus programas desde la Feria Internacional del Libro que se instalaba en el Subte Municipal. A partir de entonces, empecé a visitar la radio cada domingo para pasar toda la mañana allí, en el entrepiso del Salvo (espacio en que supo estar también la revista Caras y Caretas, hasta hace relativamente poco). En el año 80 (con 13 años) empecé a borronear supuestos textos para canciones, pero cuando el Bocha me prestó la antología poética de González Tuñón editada por Losada (para entonces yo lo visitaba también en su casa, pues yo vivía en la calle Vilardebó, a pocas cuadras de la misma), la lectura del poeta argentino me impuso tomarme la poesía como un serio y riguroso trabajo de creación. Para mediados de ese año mis textos eran tal vez casi igual de impresentables, pero más imaginativos, independientes, además, de toda pretensión musical ajena a la interna del texto en sí. Ya no los hacía depender de una guitarra, debían defender su condición poética por sí mismos. Empecé también a leer mucho para aprender, para superarme cada vez más. Benavides y González Tuñón son, pues, los cimientos de este servidor como creador... y la música (también "mi madre", se podría decir), la que me dio el impulso original.
domingo, 8 de octubre de 2017
Y BIEN SAÚL - Walter Ortiz y Ayala
Y BIEN SAÚL...
Y bien, saúl, jugada ya tu
carta decisiva
(no sé si bien o mal pero
no importa)
yaces detrás de todo lo
oscuro lo triste
de viejos atavismos que
moldearon tus máscaras
de más allá
de más allá de todo
pueblos ciudades arteras
maquinarias
de los rostros y versos
que poblaron tu mundo
saúl ya te apartaste
terminó la función
ya se dobló la hoja con tu
firma final
saúl no existes ya se
acabó tu mundo
la crispación nerviosa de
tu canto
ya se acabó
y el muchacho que eras el que vino
furiosísimo y tierno
Homo-Ciudad cantabas
nuestro caos cantabas
y bien saúl
ya tus ojos no embisten
los desalmados muros
de un hospital de sombras
su pozo de alimañas
ya no bajas a los
infiernos infiernos donde anduvo
tu corazón poblado de alaridos
tu cabeza poblada de
medusas
ya estás libre saúl
por fin a salvo de tanta
pesadilla acumulada
como un polvo feroz sobre
tu tiempo
ya estás libre saúl
no te persiguen
desgonzadas figuras
alcohólicos fantasmas
que te dieron las llaves
del “mundo turbio” de la “casa
hundida
como un gran hoyo o como
un monstruo ciego”
de más allá
de más allá de todo
del póstumo homenaje (esa
corona gris
pudriéndose de risa o de
vergüenza)
de tu ingreso al panteón
de la poesía
saúl al fin descansas
ya se acabó la historia
ya el olvido carcome
pericias y rasgos
pero saúl te digo:
me queda un testimonio
te sobrevive
como esa helena que no muere nunca.
(WALTER ORTIZ Y AYALA)
domingo, 16 de julio de 2017
LUMÍNICAS - Aldo Solé Obaldía
Despierto temprano, aunque es domingo
Crujen en ligeras llamaradas
los vestigios de algún sueño
Palabras y postales apenas retenidas
ya son sólo cenizas
y estridentes acordes de silencio
Pero afuera el sol me llama
domingo, 11 de junio de 2017
SELVA SELVAGGIA - Washington Benavides
La “selva selvaggia” es el resultado social de la dictadura, la disolución del sentimiento de comunidad, atravesado por el abuso de unos, el desamparo de otros, por miserias y egoísmos. Un texto que bien se podría asociar en su espíritu al “Tata Vizcacha”, y que Benavides presenta diciendo: “El poeta debia ser un ojo abierto a lo que estaba sucediendo”.
viernes, 16 de diciembre de 2016
WASHINGTON BENAVIDES en la colección POSTAL DE POESÍA
Washington Benavides retoma en “Retablo roto”
una de las inquietudes que atraviesan toda su obra:
la del contraste entre la fe y la vida de quien nace “con el
santo de espaldas”, esta vez representado por un niño
resignado a su condicion de chivo expiatorio de una realidad
que le impone continuos renunciamientos.
* * *
¿Cristo hombre?
¿Sólo hombre?
¿O triángulo:
Hijo-Padre-Espíritu?
Descartó lo último
(Nada ni nadie podría
testimoniarlo).
Padre-José, el Carpintero,
un viejo devastado por sueños del Exilio.
Padre-Jehová,
tan injusto (dígalo Job).
Hijo —¿de quién?—. María
andaba silenciosa
como una polilla
en torno de la vela…
¿O triángulo:
Hijo-Padre-Espíritu?
Descartó lo último
(Nada ni nadie podría
testimoniarlo).
Padre-José, el Carpintero,
un viejo devastado por sueños del Exilio.
Padre-Jehová,
tan injusto (dígalo Job).
Hijo —¿de quién?—. María
andaba silenciosa
como una polilla
en torno de la vela…
viernes, 18 de noviembre de 2016
Colección POSTAL DE POESÍA - 10/33 y otros cantos
El joven poeta Pablo Barrios, nacido en Rivera y residente en Tacuarembó, nos presenta un poemario en que el lenguaje se tensiona en una síntesis extrema, y en el que lo vivido deja de ser mera referencia para servir de apertura a una lectura singular y sugestiva de la experiencia.
sábado, 3 de septiembre de 2016
miércoles, 20 de julio de 2016
Abril Alfaro - Palabra Estrafalar (dos poemas)
Llevo un gato en mi ojo derecho.
Anda permanente
aquí y allá maullando bajo mis pestañas
y agazapado
lanzando zarpazos a la luz
que asoma
repentino movimiento confundido
con un roedor
o una mariposa que hiere
con su vuelo
iris e instinto del ojo que he dicho.
El gato de mi ojo izquierdo
duerme
como un ovillo.
..........................

Un resabio de sonrisas entrelíneas
tantos besos prodigados
ataviadas tentativas de evasión
para una vida
demasiados ritos por si acaso
la memoria nos concede un tiempo extra
una coda
de cualquier pretexto para amarnos
tantos besos prodigados
ataviadas tentativas de evasión
para una vida
demasiados ritos por si acaso
la memoria nos concede un tiempo extra
una coda
de cualquier pretexto para amarnos
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